Todo sobre la vida y obra de Eugenio Ochoa González

A partir de bastante muchacho, Eugenio Ochoa González estuvo en contacto con diferentes corrientes artísticas. Además de experimentar en carne propia el agitado mundo cultural de metrópolis como París, Francia.

Claramente, su estancia en dichos sitios a lo extenso de diferentes fases de su historia lo llevaron a tener un conocimiento profundo sobre la cultura, la política y las diferentes corrientes artísticas. Encasillarlo como un autor o crítico literario podría ser injusto debido al carácter prolífico de su trabajo.

Por esta razón, conviene explorar todas sus fases y los trabajos más relevantes que emanaron de su amor por el arte.

 La formación de Eugenio Ochoa González

 La formación académica de Eugenio Ochoa González empezó en la escuela de San Mateo, para luego unirse a los dominicos de la escuela de Santo Tomás. En la década de 1820, el futuro autor, poeta y bibliógrafo vivió una de las experiencias que marcaron su historia.

Miñano tomó la decisión de llevarlo a la urbe de París, Francia, donde empezó estudios en L’École Centrale des Arts et Manufactures. A lo largo de su estancia en la ciudad más importante parisina, Eugenio Ochoa González incursionó en el planeta de la pintura.

Decidió aprender al lado del barón Gros, no obstante, una patología de la vista obstaculizaría su desarrollo y avance en este campo. Desgraciadamente, esta afectación de salud se empeoró en los años posteriores.

Pese a esta complejidad, no tuvo problema en empaparse de la vida cultural, política y artística de París.

 Eugenio Ochoa González  una vida dedicada al arte

Para comprender la obra de Eugenio Ochoa González es clave continuar de cerca su fase en la ciudad más importante francesa, así como sus constantes regresos a España. Dicha etapa le entregó suficiente material e inspiración para su trabajo creativo.

Como tenemos la posibilidad de ver en sus textos y obras posteriores, abundan los recuerdos y las vivencias de sus años de análisis. La convivencia con artistas de enorme trascendencia además desempeñó un papel fundamental para sus años más productivos.

Entre sus gigantes aportaciones estuvo la profunda promoción de la revista El Artista, una labor que hizo al lado de Federico de Madrazo y el Conde Campo Alange. Desgraciadamente, la publicación tuvo una corta vida, la cual abarcó a partir de enero de 1835 hasta marzo de 1836.

Aquello no impidió que fuera destinado Administrador de la Imprenta Nacional y Director de la Gaceta poco tiempo después.

Otro episodio fundamental en su historia ha sido su matrimonio con Carlota de Madrazo y Kuntz. Durante su historia, demostró un gran interés por la difusión de la literatura y cultura de España en diferentes círculos de Europa.

Es considerado uno de los gigantes promotores de los denominados autores del Siglo de Oro, entre los que se hallan Calderón, Quevedo y Lope de Vega.

Entre sus partes más conocidas se hallan los dramas Un día del año e Incertidumbre y amor, del mismo modo, divulgó dos novelas tituladas Los Guerrilleros y El Auto de Fe. Es fundamental nombrar que la primera de ellas no ha sido terminada, en lo cual respecta a sus poesías, fueron difundidas en diversos periódicos y revistas.

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